¿Dónde ha quedado esa frase que tanto nos inculcaron nuestros padres y abuelos: El fin no justifica los medios? Ahora hemos pasado a: “El fin justifica cualquier medio”.

Cómo nos hemos ido acostumbrando poco a poco que los deportistas de élite y nuestros políticos vayan comiendo terreno a los valores que todos tenemos en nuestra cabeza sobre educación, respeto, compañerismo

La patada de Rossi ha sido un caso más sobre cómo el deporte de élite está podrido. Podrido por la “pasta”. Que Rossi le dio una patada a Márquez, no es discutible. No hace falta que venga el pentágono y la CIA a decírmelo. Lo discutible, penoso y vergonzoso fue lo que vino a continuación.

Rossi, hasta ese instante uno de mis ídolos, negando la patada, recriminando a Márquez y amenazando a los organizadores del mundial de motos con no participar en la siguiente carrera.

Dirección de carrera bajándose los pantalones y mirando por la repercusión económica y televisiva que tendría la carrera de Valencia. Y felicitándose a posteriori por los datos de audiencias y la pasta ganada.

Yamaha defendiendo a capa y espada la patada. Y humillando a otro de sus pilotos: Lorenzo. Todos eran malos menos Rossi.

Lo peor de todo es que no solo no lo expulsan de la competición o le quitan los puntos de la temporada, si no que los propios jueces dicen que no está claro que haya una patada ¿Cómo? ¿Y que hubiera pasado si en esa caída Márquez se rompe una mano o el hombro?

Pero como digo, el caso de Rossi es una más de las acciones que pasan a diario en el deporte de élite. El mordisco de Suárez, los desplantes de Cristiano, el dedo del impresentable en el ojo, el dopaje de Armstrong y un largo etcétera que sus propios clubes y representantes defienden.

Esto no es solo un problema para el deporte. Es un problema para la sociedad. Porque los ídolos de los chavales son ellos, los deportistas. Y con esto, les inculcamos a nuestros hijos que cuando no sepan qué hacer para ganar, que se dediquen a pegar, a zancadillear a sus rivales para ganar como sea. Que no se preocupen por esforzarse ni por formarse ni por entrenarse cada día. Que se dediquen a ver cómo robar, mentir, escupir y matar a sus rivales deportivos. Que los jueces entenderán su actitud. 

Yo me parto de risa cuando los profesionales y sus representantes se excusan en que el deportista está a 200 por hora y con mucha presión. Y me río porque en ese momento pienso en el camarero de turno que aguanta a su jefe y a los clientes maleducados. O en el currito que trabaja 12 horas de lunes a domingo por ganar 1.000 €. ¿Es que ellos no tienen presión? No ven a sus hijos, no disfrutan de su mujer, no aguantan a su jefe. Y no me imagino ir a su jefe insultarlo

Si esto no cambia radicalmente y se empieza a hacer justicia de verdad y a sancionar a quien viole las normas del deporte, sea quien sea… Miedo da lo que pueda venir

Aaaadiós

Fotos externas: https://www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjEoY2Fg83JAhVF1hoKHZ2TCNoQjRwIBw&url=https%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2Fwiki%2FUppercut&psig=AFQjCNGtAoYoIc4_ZIYPTqu7M805ideqeg&ust=1449690200611045

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La vida hay que verla desde el lado positivo y optimista, por eso siempre busco todas las oportunidades que nos ofrece nuestro día a día, ya que una persona con ganas e ilusión consigue sus metas en la vida. Soy una persona extrovertida, que disfruta viajando y conociendo nuevas culturas. Me encanta jugar al tenis, correr, hacer senderismo y he hecho 2 veces el Camino de Santiago en bicicleta de montaña.

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