Todos tenemos instantáneas que nos recuerdan a un momento concreto de nuestra vida. Son imágenes que cuando las vemos nos trasladan a ese viaje con los amigos o la familia, o a aquel verano tan especial.

Esas fotografías no sólo implican ese momento exacto, más bien engloban una etapa, o un espacio de tiempo mayor, que queda perfectamente resumida en esa foto.

Se dice que una imagen vale más que mil palabras. Pero hay fotos que tienen tanta fuerza que son capaces de cambiar el mundo. Todos recordamos las imágenes de la niña de Vietnam, o la del beso del marinero americano, o la de las Torres Gemelas. Son imágenes que nos trasladan a momentos terribles o maravillosos.

Desde hace muchos años Europa está pasando por un gravísimo problema con el tema de los refugiados. Cientos de miles de personas llegaban como podían al viejo continente, por España, Italia, Grecia, etc. Y los gobernantes no hacían nada, intentaban paliar la situación echándoles “el muerto” a los otros países. ¡Hasta que llegó la foto que recorrió el Planeta!

Todos nos sobrecogimos con esa instantánea. La imagen del niño en la playa ha cambiado el rumbo del mundo. El pequeño, tras su muerte, ha conseguido movilizar a todo un continente. Y gracias a las movilizaciones ciudadanas, parece que los gobernantes se han empezado a preocupar y ayudar a los refugiados.

Parece mentira que haya que esperar a imágenes como éstas para que los dirigentes continentales se movilicen. Porque esto no es nuevo, un tal Carlos de Juan lo escribió y lo cantó allá por el año 2.001. Hablaba del problema cuando parecía que no lo había con su canción “el sueño de la esperanza”.

Pero, claro, este asunto no daba votos a los políticos. Así que ellos miraban para otro lado sin más. Y ahora ¿por qué se preocupan tanto? Tras ver cómo los ciudadanos de a pié se solidarizaban con los refugiados, han visto votos y más votos. Los políticos, como siempre, aparecen en la foto y con caras tristes, y ya si eso… harán algo.

Es una tomadura de pelo posponer, posiblemente, uno de los problemas más graves de este Siglo en Europa. Estamos ante el desplazamiento de millones de personas inocentes que no quieren morir en manos de terroristas, y nosotros les echamos a patadas como si fuesen basura y escoria.

Es una vergüenza cómo algunos países vallan sus fronteras y disparan a estas personas que han dejado todo, sus vidas, sus familias, sus recuerdos por no morir…

Y hay que recordarles a los gobernantes que el problema de los refugiados es una consecuencia. Consecuencia de la pasividad que muestran ante los terroristas que matan y conquistan tierras como los bárbaros de siglos pasados sin que ellos hagan absolutamente nada. Seguro que si resuelven ese problema, estos refugiados estarán encantados de volver a sus casas, continuar con sus vida. Si es lo que ellos quieren. Nada más que eso. VIVIR EN PAZ.

Aaaadiós

Fotos externas: https://www.flickr.com/photos/onubrasil/14519942174
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La vida hay que verla desde el lado positivo y optimista, por eso siempre busco todas las oportunidades que nos ofrece nuestro día a día, ya que una persona con ganas e ilusión consigue sus metas en la vida. Soy una persona extrovertida, que disfruta viajando y conociendo nuevas culturas. Me encanta jugar al tenis, correr, hacer senderismo y he hecho 2 veces el Camino de Santiago en bicicleta de montaña.

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