Hablar de Clint Eastwood es hablar de un reconocidísimo director que dio sus primeros pasos en el cine con un contrato de figurante allá en el ecuador del pasado siglo. Tardó poco en convertirse en un actor de renombre, quizá no dotado de grandes dotes dramáticas, pero sí con una figura imponente.

El resultado de este largo peregrinar es un veteranísimo director que en la octava década de su vida sigue empeñado en emocionar al espectador

En 1971, ya relativamente consolidado como actor, empieza dirigir. A partir de ahí, y en paralelo a su eclosión definitiva como actor, se aprecia una progresión exponencial en sus dotes para la dirección que le lleva a conseguir su primer Óscar en 1992 (15 películas en ese periodo). Desde entonces, infatigable, ha parido una veintena más de películas, entre las que resaltan, al menos, media docena de obras maestras que le han consagrado como uno de los grandes directores de la historia (Cuatro premios Óscar, dos a mejor director y dos a mejor película, y siete nominaciones).

El resultado de este largo peregrinar es un veteranísimo director que en la octava década de su vida sigue empeñado en emocionar al espectador. Sus obras batallan con las grandes producciones por liderar el ranking de taquilla, y sin embargo, no obvia afrontar profundas cuestiones morales o trascendentales tan alejadas habitualmente del cine comercial. Sus historias son relatos de gran tristeza, pero filmados con tal crudeza y sobriedad, que miran desde una atalaya al pantanoso terreno de la sensiblería. Y sus protagonistas no son ni más ni menos que atormentados luchadores en búsqueda de la expiación.

La influencia que en su cine han tenido Ford, Leone, o Houston le lleva a ser considerado un clásico, pero es, al mismo tiempo, un cineasta actual. Porque sus películas ofrecen un preciso retrato de las vilezas de la sociedad de hoy, de la violencia que todo lo inunda  y de cómo en ese océano de podredumbre moral emergen seres íntegros que se erigen en un asidero al que la esperanza pueda agarrarse.

Director, actor, productor e incluso, en los últimos años, compositor de bandas sonoras, Clint Eastwood, a sus 85 años, no contempla la jubilación. Fiel a sus principios, está decidido a dejarse sus últimas gotas de sangre tras la cámara, y a los apasionados de su obra no nos queda otra que agradecérselo, gritar “larga vida al rey” y desear que antes del último aliento nos regale otro puñado de momentos sublimes.

To be continued…

Foto externa: http://titild.deviantart.com/art/Clint-Eastwood-427828846
Share.

About Author

Nací en 1980 y crecí viendo películas de aventuras que inyectaron en mi la afición por el cine. Si bien me gano la vida mirando por un microscopio, aquí escribiré de lo que se ve en la gran pantalla. Tanto si te encanta el olor a napalm por la mañana como si prefieras desayunar con diamantes, sigue el camino de baldosas amarillas porque espero éste sea el comienzo de una gran amistad.

Comments are closed.